A pesar de que para nosotros la partida era una prueba de juego, un laboratorio donde observar algunas temas claves de la historia, no queríamos que los jugadores se aburrieran con parones innecesarios, charlas y anotaciones de los Guías. Así que tomamos la decisión de que haríamos una única partida con dos Guías y con todo lo que habitualmente usamos: jugar con la luz, con música escogida para cada escena, con efectos de sonido añadidos a la música, con todos los hand-outs disponibles para las escenas que íbamos a jugar y haciendo lo más vivos posibles a los Secundarios que iban a encontrarse.
El primer detalle que tuvimos que tener en cuenta fue que entre los cuatro jugadores teníamos a Ricard Ibañez, veterano en estas lides, Laura, con algo de experiencia en los juegos de rol y Lía e Irene que era la primera vez que se sentaban a jugar una partida. Todo un reto.
Iniciamos la partida (rebajando un poco el tono crudo de la misma dada la edad de algunas participantes) y todo empezó a fluir. Durante la sesión, varias personas entraron en la sala y se quedaron como espectadores. Les agradecemos enormemente el respeto que demostraron en todo momento.
Jugamos las primeras escenas y nos encantó ver como quien no había jugado nunca a rol pedía continuar a pesar de haber sobrepasado ampliamente el horario que teníamos asignado para la partida. Tuvimos que dejarles con la miel en los labios: Estrellas Anónimas está pensada para cuatro o cinco sesiones como la que pudimos jugar.
Después de la partida, las conclusiones: Estrellas Anónimas será publicada con un sistema de juego diferente al que usamos con Vulviánidas. Un sistema minimalista, basado en tres Aptitudes y varios Acentos, muy rápido de explicar y muy ágil durante la partida. Quienes conozcan Líbido sabrán de qué sistema hablamos.
Segunda conclusión: las primeras escenas funcionan como un reloj. Atrapan a los jugadores, les hacen inmiscuirse en la historia de manera muy efectiva e incluso quien nunca ha jugado a rol se ve arrastrado por la dinámica de los sucesos.
Y por último, tenemos que revisar las puntuaciones que hoy por hoy tienen los Protagonistas de la historia en sus Hojas de Protagonista. Deben ser detectives veteranos pero sus tiradas eran excesivamente fáciles de superar.
Gracias Ricard, Laura, Irene y Lía por participar con nosotros en esta partida. Os debemos unas sesiones de juego más.
Autor: El Automata
Entre los cuatro jugadores teníamos a Ricard Ibañez, veterano en estas lides, Laura, con algo de experiencia en los juegos de rol y Lía e Irene que era la primera vez que se sentaban a jugar una partida. Todo un reto.
Dirigiendo por primera vez
Hace unas semanas, una servidora se pasó por las jornadas de Rol en Quart (Valencia) en nombre de El Autómata. Prácticamente eran las primeras jornadas a las que iba a asistir y además, iba a ser la primera vez que dirigiese a un grupo de rol en mesa. Aunque tuviese ya cierta experiencia dirigiendo rol en otros formatos como es el Rol por Web, nunca había estado delante de un grupo de gente a la que, además, acababa de conocer ese mismo día con dos juegos muy diferentes bajo el brazo: Vulviánidas y Estrellas Anónimas.
El primer día lo dedicamos a Vulviánidas, unas lecturas de la vida y milagros de los personajes y un resumen del contexto social en Vulvia descrita al comienzo del manual fueron suficientes para meterse en situación. Todo esto junto a unas estupendas pelucas de colores que los jugadores disfrutaron a más no poder. En cierto modo estaba bastante preocupada por cómo podría salir, por los fallos que pudiera cometer y por cualquier cosa que pudiera olvidar mencionar (soy una mente muy olvidadiza). Esto provocó, tal vez, que hablase más de la cuenta y fue un detalle que se encargaron de recordarme para futuras ocasiones. Los jugadores se lo pasaron estupendamente, y yo estuve muy cómoda dirigiendo. Las ayudas ofrecidas en el libros sirvieron para contestar a casi todas las dudas de los jugadores y mis propias dudas respecto a cómo debía introducirles en las escenas. Fue todo bastante intuitivo y fácil de manejar, cosa que se agradece cuando te haces un lío con tus propias hojas de juego. Tan solo tuvimos tiempo de jugar el CapÌtulo 1 y parte del 2, cosa que los dejó con ganas de más.
El segundo día por fin tuve la oportunidad de dirigir Estrellas Anónimas con el reglamento de Libido. De nuevo las ayudas de juego sirvieron de mucha ayuda, pues pudiendo visualizarlas; los jugadores (los mismos que el dÌa anterior tuvieron la oportunidad de jugar a Vulviánidas) cambiaron completamente de registro, usando todo lo que yo podía ofrecerles para elaborar sus propias y, sorprendentemente, acertadas teorías sobre los casos que sus investigadores debían resolver. No sé si es que lo puse demasiado fácil o es que las pistas eran muy evidentes. Quiero pensar que eran un grupo con mucho rodaje, incluso tuvimos la oportunidad de tener espectadores durante la sesión. De nuevo sin tiempo, a pesar de haber jugado cuatro horas seguidas, bien podríamos haber estado todo el día.
Debo felicitar a la organización y darle las gracias a todos los jugadores, Moisés, Yeray, Cristina, Enrique y Silvia, que, con su paciencia y sabiduría supieron aconsejarme y ponerme las cosas muy fáciles. Gracias a todos y espero veros el año que viene en las mismas jornadas.
Si hasta me regalaron unos dados por dirigir…
Arículo cortesía de Avhin.
Autor: El Automata
Aunque tuviese ya cierta experiencia dirigiendo rol en otros formatos como es el Rol por Web, nunca había estado delante de un grupo de gente a la que, además, acababa de conocer ese mismo día con dos juegos muy diferentes bajo el brazo: Vulviánidas y Estrellas Anónimas.
Medina separó con los dedos las hojas de la cortinilla que cubría la ventana de su despacho y echó un vistazo a la sala principal de la comisaría. A aquellas horas de la tarde todavía bullía de actividad y mientras una prostituta detenida miraba con desprecio a su chulo, que decía no conocerla de nada, un poco más allá un vagabundo vestido con un sucio traje de Papa Noel reclamaba a gritos que le devolvieran su botella de bourbon. Los sonidos llegaban amortiguados, como lejanos, a su mente ausente. Era tan distinta la navidad desde aquella ventana… definitivamente no era la de los cuentos de hadas, sino la sucia navidad neoyorquina.
Cerró la cortinilla y echó el pestillo de la puerta. Se sentó en su escritorio repleto de dossiers de los casos más urgentes y encendió un cigarrillo, mientras con un gesto casi supersticioso colocó boca abajo las fotografías de su familia que tantos años llevaban sobre la mesa. Cogió el sobre marrón que descansaba sobre la bandeja portapapeles y extrajo el dvd que contenía, etiquetado como “Prueba”, mirándolo como quien mira a un enemigo, calada tras calada al cigarrillo, con la mirada fija y desafiante. Metió el dvd en el reproductor de su ordenador, quitó el volumen y se recostó en la silla.
De nuevo apareció en la pantalla aquella mirada, aquellos ojos inyectados en sangre que no expresaban más matiz que el pánico absoluto. Fundido a negro. Nuevo plano. El cuerpo de la chica atado a la silla, lacerado y pulsante, desnudo. Lento zoom hasta que su cara desencajada es todo lo que se ve en el encuadre. Aparecen unas manos enguantadas que primero se acercan a la mordaza de su boca y suben hasta acariciar sus párpados. Las manos desaparecen por un segundo y vuelven al plano sosteniendo un cuchillo. La chica llora mezclando lágrimas y sangre.
Medina pulsó el stop y respiró hondo intentando sobreponerse. Ya sabía lo que venía a continuación, violencia, dolor y muerte, todo expresado en gestos lentos y miradas de horror. Sacó el dvd y pulsó el botón del intercomunicador de su mesa:
- Localíceme enseguida al agente Bastian, creo que está en la sala de interrogatorios.
Aquel maldito bastardo se merecía a sus mejores hombres. Descolgó el teléfono y llamó a Alanis. Iban a cazarlo costara lo que costara.
Una navidad en New York,
un asesino en serie;
y tú entre él
y su siguiente víctima.
Descubre la nueva encarnación de una aventura que en su primera edición digital ya cosechó inmejorables críticas.
Cuatro detectives van a enfrentarse al caso más difícil y aterrador de sus vidas en una trepidante carrera por detener al asesino del snuff mientras combaten contra sus propios demonios personales. Todo ello con el telón de fondo de la Gran Manzana y sus rincones más sórdidos. Casos aparentemente aislados se conectan en una espiral de delito, violencia, cintas snuff y demencia. El tiempo corre en contra de los investigadores y todo acaba, inevitablemente, por convertirse en algo demasiado personal. Con Estrellas Anónimas vas a poder disfrutar de una historia policíaca, un auténtico thriller salpicado de suspense, drama y sangre, no apto para estómagos o corazones sensibles.
Estrellas Anónimas es una historia coral repleta de personajes carismáticos, creíbles y sólidos, con matices alejados de los héroes, y unos secundarios tan detallados que te harán sentir en un mundo vivo y palpitante. Para ayudarte en la tarea de hacer de Guía, el juego te ofrece multitud de ayudas: ilustraciones de secundarios y ambientes, mapas, consejos descriptivos y recursos musicales, así como esquemas de las escenas más importantes y diagramas del desarrollo de la historia. Destaca especialmente el apartado de handouts (ayudas de mano) que te permitirán enseñar directamente a los jugadores las inquietantes poesías del asesino, fotografías de las pistas más importantes o planos en tres dimensiones de las localizaciones principales.
Si Seven o El Silencio de los Corderos figuran entre tus películas favoritas, Estrellas Anónimas te dejará sin aliento.
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Autor: El Automata
Si Seven o El Silencio de los Corderos figuran entre tus películas favoritas, Estrellas Anónimas te dejará sin aliento.