El acto de jugar es divertido. Despierta nuestro interés. Nos acerca a otras personas y nos hace plantearnos las cosas desde nuevos puntos de vista. Jugar aviva la curiosidad natural y desarrolla capacidades latentes. Queremos que nuestros juegos potencien esos valores implícitos.
Ofrecemos varias tipologías de juegos pero siempre con un denominador común: el terreno de la ficción y la imaginación. Juegos para contar y compartir historas. Juegos para soñar.
Los tiempos cambian y las personas también. El ser humano nunca deja de jugar pero su manera de hacerlo evoluciona. Diseñamos nuestros juegos para que coincidan con las inquietudes culturales contemporáneas.
Una experiencia de juego intensa, un texto bien redactado, un buen diseño, unas ilustraciones que aviven la fantasía… Todo suma. Nuestros juegos incluyen todo eso, además del cariño que sólo se puede aportar cuando amas lo que haces.
Hacemos juegos para la gente y eso supone escuchar, aprender, tomar nota y tratar de ofrecer algo que cumpla las expectativas. Tratamos cada opinión y sugerencia como un tesoro.
La imaginación hace grandes cosas a partir de estímulos sencillos. Las grandes ideas casi, casi, se explican solas y no requieren más tiempo del necesario. Nuestros juegos tienen en cuenta que tu tiempo es oro y tratan de facilitarte las cosas para que puedas ponerte a jugar lo antes posible.
Creemos en nuestros juegos, en nuestros autores y en los aficionados que invierten su tiempo y dinero en ellos. Respetarlos, cuidarlos y alimentarlos es un objetivo prioritario.
Jugar, disfrutar, vibrar… Eso es lo que al final mueve los resortes y mantiene en marcha los mecanismos. El activo principal de El Autómata es su capacidad de entretener.